“El tiempo solo tiene una realidad, la del Instante. En otras palabras, el tiempo es una realidad ceñida al instante y suspendida entre dos nadas.”
(Gastón Bachelard, La Intuición del Instante)
Cuando tu ausencia se colgó de mi puerta
antes de cerrarla
había preñado a mi poesía
antes de escribirla.
Cuando tu puerta se colgó de mi ausencia
después de abrirla
mi poesía había parido auroras
después de amarte tanto.
La puerta hacia tu ausencia es un abrazo entre dos vacíos:
después de tu colapso amatorio y antes que fueras poesía.
2 comentarios:
Seré yo o la veracidad absoluta de tus palabras pero al final resulté conmovido. ¡Me encanta!
Este poema no se escribe en cualquier parte: nace en un quinto piso, donde la puerta entre dos vacíos se convierte en un pasillo clandestino hacia la musa. Allí, entre paredes de consultorio, la ausencia se disfraza de bata blanca y el instante se vuelve cita íntima. El poeta sabe que no es un vacío lo que lo espera, sino la piel inspiradora de M L, que convierte cada aurora en diagnóstico de deseo. Al final, el verdadero secreto es que la poesía se atiende como paciente… y sale del consultorio con receta de amor.
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