"Casaos con las mujeres que os gusten, dos, tres o cuatro…"
El Corán, Azora IV 3
Poesía amada,
puerta entre la mente sin son y el corazón vehemente
políglotas óleos
gotean de la juntura de tu sacro oficio:
cadera de nube
(hábitat de mis demonios)
pezones multiétnicos
(implosión de mi lengua en versos)
pluriculturales ojos
(llave de mis labios mudos)
Poesía, cariño,
queriéndote tanto
sin querer te destrozo.
Música amadora,
percusión desenfrenada de aéreas geometrías,
te abres el pecho en inagotables grutas.
Desde allí disparas sagitales cuerdas
hacia lo azul de los seres,
bellos aires, yo río
mientras bailas bambas de río,
un diamante en la garganta,
cabellos de fuego
y otros pájaros de cristal en la boca.
Con todo junto sobre tu espalda
emprendes camino al oído
(con letra de Poesía, ¡hacemos un buen trío!).
Sofía amante (Filosofía),
desde este velero previamente tachado por el viento
te copio los peces del camino fluyente
voy detrás de la flor incólume
flamígero corazón del tiempo
mi cerebro parece abrirse cual rosa
al besar tu boca cubierta por el mundo
y mirar tus cuencas vaciadas por el asombro.
Te despojo de esa máscara alienígena
—risueña y burlona perspectiva—
escafandra salvadora
aquí debajo en los enredos
verdad umbrosa
deshecha en canciones-respuesta
protesta
propuesta.
Libertad, amiga y concubina,
una cama y tú bastarían para cruzar
el sistema nervioso de la locura
eres anzuelo de un capricho de mar
o consuelo de amor
iniciado dentro de un volcán
te llamas de todos modos
no pregunto dónde estás ni cuál es tu ritmo
así te mantienes posible-imposible
onda y partícula
todo, algo y nada
según ame, intuya o vea
versátil espanto que por hermosa cautivas.
Como temo inequidad al casarme con una
con cuatro mujeres convivo
y aunque pueden vivir sin mí
yo sin ellas me muero.
5 comentarios:
En saltos cuánticos sus letras han recorrido el territorio de su corazón habitado por siempre jamás, por cuatro bellezas atemporales con las que su alma se ha unido en eterno abrazo....
Me ha encantado ver al poeta cantado a sus musas ;)
Y a sus musas, gentilmente, derramar el favor de su luz sobre su pluma...
besos ;)
Tanto solo logra un imposible.
Cualquier posibilidad hubiera robado la palabra.
Un abrazo grande
Exuvia
El poeta presume de cuatro esposas —Poesía, Música, Filosofía y Libertad—, pero todos sabemos que hay una quinta amante que se esconde entre las sílabas: M L. Ella es la chispa que convierte las metáforas en caricias y los versos en confesiones. Sin su piel inspiradora, el harén se quedaría huérfano de deseo.
Isis, tus palabras atraviesan este espacio con la misma suavidad luminosa con la que las musas, a veces, rozan la frente del poeta. Qué bello que hayas percibido ese tránsito cuántico entre las cuatro presencias que habitan el poema: poesía, música, filosofía y libertad. Ellas, intempestivas y eternas, son las que sostienen —como dices— el abrazo donde el alma encuentra su forma más verdadera.
Me alegra profundamente que hayas escuchado ese canto y que hayas visto a las musas derramando su luz sobre la pluma. Quizá, después de todo, escribir no sea más que eso: permitir que lo intangible encuentre cauce, y que lo invisible se deje mirar un instante.
Un abrazo y mis respetos a tu noche iluminada.
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